Lo que comenzó en 1985 como una ceremonia de apenas 12 categorías es hoy la fiesta magna del arte y el entretenimiento en República Dominicana, una cita imperdible para las principales figuras de la música, la televisión, la radio y el cine en el país. Y como detrás de toda gran historia hay una gran mujer, los Casandra deben su memoria –y su nombre—a una de las más respetadas estrellas de la cultura popular nacional: Casandra Damirón.
La Casandra detrás de los Casandra
El talento de la cantante, bailarina y folclorista barahonera Casandra Damirón le llevó a merecer el sobrenombre de “La Soberana de la Canción” entre sus colegas y entre los muchos artistas para quienes fue una mentora. Temas como “Cosita linda” y “Maldición gitana”, así como su programa televisivo de corte folklórico Aquí Nosotros, le aseguraron una posición permanente en la memoria musical dominicana, aun después de su muerte el 5 de diciembre de 1983.
Tras asistir a su funeral, el cronista de arte Carlos Cepeda Suriel visitó la estación Onda Musical, en donde su colega Carlos T. Martínez conducía el programa radial Panorama Farandulero y Algo Más, y le contó el plan que había ideado: una entrega de premios para honrar el trabajo de los artistas dominicanos, en nombre de la recién fenecida que tanto admiraban. Según cuenta Martínez en su libro “Premios Casandra: La historia de ACROARTE”, decenas de radioescuchas –entre ellos, cronistas de arte-- respondieron al llamado en vivo de Cepeda, apoyando la propuesta.
Y comenzó a correr la maquinaria para celebrar los primeros Premios Casandra.
La fundación de ACROARTE
Tras la caída de la dictadura trujillista, el arte nacional experimentó un florecer único: Hacia 1965 surgieron figuras de la talla de Niní Cáffaro, Félix del Rosario, Luchy Vicioso, Fausto Rey y Cecilia García. Paralelamente, la cantidad de cronistas que documentaban la actividad artística del país creció en proporción. Sin embargo, no estaban agrupados bajo un ente institucional.
“No recuerdo ninguna institución antes de ACROARTE. Por lo menos en esa época nunca se hizo una reunión para convocar a una asociación de cronistas, ni mucho menos” le contó el periodista y compositor Mundito Espinal a Carlos T. Martínez en el libro de este último.
Justamente estos dos cronistas, junto a su colega J. Eduardo Martínez, fueron invitados a finales de 1983 al programa televisivo El Gordo de la Semana, conducido por Freddy Beras-Goico. El fin era discutir las razones por las cuales no se había creado una institución aglutinadora para los cronistas. Motivados por este encuentro, y por el compromiso que les hizo pactar Beras-Goico, la Asociación de Cronistas de Arte de la República Dominicana fue fundada finalmente el 28 de febrero de 1984, ante una asamblea de 60 cronistas y con J. Eduardo Martínez como primer presidente. Uno de los diez puntos en su código de ética, que sería puesto a prueba meses después, reza: “Los miembros de la ACROARTE se comprometen bajo juramento a impulsar el arte nacional en todas sus manifestaciones, dejando a un lado intereses personales”.
Los primeros Casandra
La ceremonia de Premios Casandra de abril de 1985 fue una prueba para la recién fundada ACROARTE, un bautizo bajo fuego del cual salieron airosos y determinó el futuro de la asociación. Los 12 renglones premiados en esa ocasión, un reflejo de esos tiempos, fueron Cantante Popular, Agrupación Popular, Tema Musical, Actor o Actriz, Locutor del Año, Artista en el Extranjero, Obra de Teatro, Espectáculo del Año, Programa de Televisión, Comediante del Año y Artista Clásico. El Soberano fue otorgado al maestro Don Luis Rivera, y la ceremonia, respaldada por Barceló & Cía, fue transmitida por Telesistema Dominicano.
Según cuenta Emely Tueny en una noticia reseñada en el libro “Premios Casandra: Historia de Acroarte”, “…parte de la calle Palo Hincado, hasta el Cine Teatro Olimpia, se colocaron cruza calles con luces multicolores, que dieron un tono de alegría al acto que se celebraba, así como también las bandas de música que estuvieron en el lugar. Varios artistas llegaron en automóviles antiguos, entre ellos Danny Rivera, Freddy Beras-Goico, Yaqui Núñez del Risco, Vickiana, Olga Lara, Sophy…”. Finalmente existía una premiación que reconociera el trabajo de los artistas dominicanos, y los mismos no dudaron en dar su apoyo y mostrar su emoción por la ceremonia.
La segunda entrega se realizó la noche del 13 de enero de 1986 en un teatro Olimpia colmado a capacidad, y fue transmitida en todo el territorio nacional por Radio Televisión Dominicana. Ya para esta edición, la cantidad total de galardones subió a 21. Para la tercera entrega, celebrada en el Palacio de Bellas Artes, el número ascendió a 36. Es a partir de esta edición que Cervecería Nacional Dominicana pasa a apoyar la premiación.
Poco después, los Premios se trasladan de Bellas Artes al Teatro Nacional, su sede actual. Hoy, el total de estatuillas a entregar en el Eduardo Brito es de 50, e incluyen premios como el anhelado Soberano –el galardón máximo para un artista dominicano--, los Casandras Internacionales, el Casandra al Mérito y el Casandra Especial.
En la tarima de La Soberana han dejado huella los más grandes nombres de la historia popular local: intérpretes musicales como Juan Luis Guerra, Michel Camilo y Maridalia Hernández; comediantes como Cuquín y Cachita; figuras televisivas como el mismo Beras-Goico, José Guillermo Sued y Jochy Santos; actrices como María Castillo; iconos infantiles como La Pinky; talentos del cine como Ángel Muñiz. En fin, un premio Casandra no solo representa un termómetro de la actualidad artística en un año dado, sino que muchas veces es un espaldarazo de permanencia.
Innovaciones en 2012
Premios Casandra no deja de evolucionar: A finales de 2011, ACROARTE anunció la introducción de algunas reformas, incluyendo el galardón del Casandra del Público, un premio elegido por voto popular. “El dominicano sabe que el premio es de ellos”, dijo al Listín Diario el productor de la edición de 2012, René Brea. “Antes se le dio participación, pero tímidamente. Ahora, que haya una categoría para ellos premiar hará que el pueblo haga totalmente suya esta premiación”.
Asimismo, Premios Casandra crece fuera y dentro de RD: se crearon las categorías de Comunicador Residente en el Exterior y la de Programa Regional de Entretenimiento, donde competirán las emisiones del interior del país.
En cuanto al premio máximo, una persona podrá ganar El Soberano solamente una vez durante su carrera.
¿Qué le depara el futuro a Premios Casandra? Los dominicanos dirán.